En la feria del libro presentó una obra suya una mujer que se autodefinió como feminista.
Pero a medida que hablaba, se veía que no tenía muy claro lo de la igualdad.
Llegó incluso a decir que la única manera de garantizar la seguridad de las mujeres, era prohibiendo que lo hombres salieran de casa.
¡Casi nada!
Y cuando yo le dije que no debería ser una lucha de mujeres contra hombres y viceversa, sino una lucha de las buenas personas contra las malas personas, y que la ley de violencia de género no estaba protegiendo totalmente a las maltratadas y prueba de ello es que las seguían matando, mientras que dicha ley eliminaba la presunción de inocencia de todos los hombres; por poco se me tira al cuello.
Evidentemente esta mujer demostró no ser feminista, sino hembrista.
Y flaco favor le hacen éstas, a las mujeres.
Porque tan criminal es el machismo, como el hembrismo.
¡¡¡IGUALDAD!!!
Esa es la clave.
Pero……..
Rafael Bueno.
Córdoba.