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mayo 2016

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El fervor Macareno de la calle Parras.

Publicado por , Posteado enOpinión

14010064842314La calle Parras debe su nombre a este arbolado singular que abundaba en los muchos huertos que se ubicaban en el barrio de los Macarios. Populoso barrió este, que es el de la Macarena, y que en esta mañana de Viernes Santo se engalana con aires marianos para esperar a la Virgen de la Esperanza.

La calle Parras va de Relator a Escoberos. Y parece una Vía Romana por donde las más insignes legiones de la Roma Imperial escoltaban con belleza y esplendor inigualable al Señor de la Sentencia y a su Santa y queridísima Madre.

Una calle de trazado recto, en una vía que se llamaba así, Parras, ya en el lejano siglo XV.

macarena_idaEn el “Nº 36” nos recuerda un azulejo que allí nació Juanita Reina, la cantaora macarena más universal.

Y en un balcón de esta misma calle, el del “Nº 22”, le cantaba Marta Serrano a su Virgen, en esa emotiva mañana del Viernes Santo. En este balcón luce un azulejo en recuerdo de esta saetera del alma que tanto lloró a causa de lo que la Virgen tardó en volver, a causa de la lluvia, de la Catedral tras su Coronación:

  • «Te fuiste por cuatro días y tardaste siete en volver,

Madre mía Macarena no nos lo vuelvas a hacer»

Así decía aquella bellísima saeta.

Una saeta que era siempre muy esperada por los macarenos, con la que se encogían de vibrante entusiasmo los corazones de las gentes y con la que las lágrimas regaban fluidamente sus bellos y emotivos rostros. Y así quedo la leyenda enluciendo hasta el fin de los tiempos, en un azulejo, esa singular fachada.
La calle Parras es durante todo el año bastión donde carga las pilas el más ortodoxo y ancestral macarenismo.

macarena3El bar “La Tertulia” que fue de Miguel Loreto, capataz del paso del Señor de la Sentencia; y que hoy tiene como ilustres invitados a la Cofradía de San Gil y a la Virgen de la Esperanza y más entrañablemente aún acoge a la incomparable y sinigual Centuria Romana. Es esta una tabernita que posteriormente regentó un armao, y en donde sus pequeñas dimensiones hacen que se intensifique la grata y apasionante tertulia cofrade.

Y de allí a una casa mítica en la historia y en la leyenda de esta calle, el hogar de Enrique Pavón, un macareno del machamartillo. Enrique Pavón hizo fortuna por sus derribos de las casas viejas de antaño, en unos años en que estaba de moda derribar. Enrique, sevillano castizo, amigo de toreros y de flamencos, hizo de la piqueta un modus vivendi que le dio para vivir desahogadamente. Como anécdota, la entrevista que Francisco Correal le hacía en un periódico sevillano, allá por los 80, y que tituló así:

  • «La única vez que entré en la Universidad fue para tirarla».

macarena-parras-mayo-2014Y en la casa “Nº 33”, cantaron y cantan insignes saeteros al paso de la cofradía macarena:

  • Manolo Mairena, Rocío Jurado, Juana Reina, Mercedes Cubero, Pili del Castillo y más recientemente Pastora Soler.

Todos le han rezado cantando a la Reina de San Gil.

Entre las singularidades destaca que más de una mañana de Viernes Santo, Manolo Mairena, el sabio genio de la saeta durante muchos años, le cantó a la Macarena vestido con la túnica, blanca y morada, de su cofradía de los Gitanos.
La calle tiene un emblemático edificio señorial, que hace esquina con Sagunto y que sobresale del conjunto, es una casa palacio de 1900 obra de Espiau. Hoy día es el Hotel San Gil, catalogado entre los cien edificios mejor conservados de la ciudad.

maxresdefault (3)Una singularidad más de esta calle tan macarena es que tiene una carbonería. Sí, ciertamente existe una carbonería de las de toda la vida, y en ella venden desde cisco picón a carbón mineral o a especiales para barbacoas. Está en la esquina con Relator y ni que decir tiene que en esta mañana inigualable aquello es una “negra” explosión de macarenismo.

También en el “Nº 8” hay un azulejo que recuerda a un ilustre macareno, un médico y humanista de mucha fama en la Sevilla de posguerra, el doctor Andrés Tirado Figueroa.

maxresdefault (2)En el “Nº 9”, existe una placa adosada al balcón y que conmemora que allí estaba ubicado el convento de San Basilio, enclave histórico donde se fundó la Hermandad de la Macarena en el año 1597.
Así es la calle Parras, un enclave trascendental en el discurrir de la cofradía macarena; y donde la llama viva del macarenismo luce con tertulias de todo tipo a lo largo del año. Lugar archiencantado; relatado por exégetas; y por cuantos han estado allí, y que encumbrados por la emoción vivida, por la profundidad del sentimiento cofrade, se han visto capacitados para:

  • Narrarlo, pregonarlo, anunciarlo, cantarlo y vivirlo.

maxresdefaultAunque la Macarena es excelsa por donde vaya; Parras es lugar especialísimo para entender a la perfección en qué consiste ese cortejo de merino, terciopelo y ricos plumajes que tiene como cima de belleza su excepcional palio y sobre todo lo que bajo él se cobija.

Y allí, en Parras:

  • En ese viernes de dolor y esperanza.
  • En ese viernes de Gitanos y de Angustias.
  • En ese viernes de Tres Caídas.
  • En ese viernes de Esperanza marinera y trianera.
  • En ese viernes de: Silencio, de Calvario y de Supremo Poder.
  • En ese viernes de recogimiento penitente y de un Mayor Dolor.
  • En ese viernes de: Carretería, de Conversión y de Soledad de María
  • En ese viernes de: Calle Castilla, Cachorro y Guadalupe.
  • En ese viernes en el que la O callejea con señorial humildad de Triana a Sevilla.
  • En ese viernes de triste Mortaja y luto silencioso.
  • En ese viernes en el que la insigne cofradía de San Isidoro y Loreto sale de su colegiata.

1En este viernes de dolor amargo, todavía nos queda un luminoso rayo de tierna y delicada esperanza, pues procedente de Relator y tras pasar por Amargura llega la Macarena, callejeando –como Ella sabe- con solemne belleza y con deslumbrante seriedad.

Quien no haya visto a la Macarena por Parras:

  • No ha visto a la Macarena.
  • Ni conoce Sevilla.
  • Ni sabe el sagrado porqué de una mágica y fervorosa madrugá.

Y bien se puede afirmar que, en el itinerario de la cofradía, esta calle es -sin duda de ningún tipo- algo así como la Calle Mayor del macarenismo: andaluz, sevillano y universal.

resize¡Golpe de martillo! ¡El capataz contiene la emoción! ¡Una voz rota resuena!:

  • Costaleros estamos en Parras, en la calle Mayor. El inmenso gentío nos estruja. Los corazones laten con fuerza. Y vosotros valientes ya sabéis. Es la Madre y Sevilla vibra. ¡Esta…. Es! ¡Al Cielo con Ella!

Y la Virgen impulsada por el amor sube. Y los corazones de nuevo se descomponen por la grata vivacidad de lo acontecido. Y el que sabe y puede: reza. Y el que no mira absorto. Todos entienden la grandeza singular de lo que aquí sucede.

Y tu Virgen Macarena sigues, y sigues hacia adelante, buscando y ofreciendo a la vez, las deliciosas caricias de un amor eterno.

Fuente: Luis Carlos Peris.



2 Comentarios

  1. Andrea

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