Cartas al Director

Tu voz en la Red

martes

25

septiembre 2012

0

COMMENTS

Nosotros sin ellos podemos vivir, ellos sin nosotros no.

Publicado por , Posteado enOpinión

“NOSOTROS SIN ELLOS PODEMOS VIVIR,
ELLOS SIN NOSOTROS NO”

¡Nosotros sin ellos podemos vivir, ellos sin nosotros ¡no!, parece ser que a base de reeducación y terror mediático ,han conseguido hacernos creer que el poder lo tiene ellos, ¡pero no es verdad!, en democracia el verdadero poder lo tenemos nosotros los ciudadanos mediante el voto, solo que hemos sido muy irresponsables a la hora de ejercerlo, nos hemos relajado y no hemos exigido honestidad y buen gobierno a nuestros políticos, permitiendo que verdaderas mediocridades humanas, cuando no sinvergüenzas en toda regla, accedan al poder de una forma legal a través de las elecciones. Imaginaros por un momento que la mayoría de los ciudadanos con derecho a voto hubieran seguido mi comentario anterior, y en las últimas elecciones hubieran vivido de espalda a ellos, es decir no hubiera acudido nadie a legitimar con su voto a este inútil bipartidismo pasado de moda, que se parece más una dictadura con dos cabezas, que a una verdadera democracia. Es verdad que asusta pensar (otra vez la nefasta educación), que ahora estaríamos sin gobierno, pero en contrapartida no tendríamos: Una vergonzosa reforma laboral, que hace recaer el peso de la crisis económica en él ciudadano de a pie, que no tuvo nada que ver en su desarrollo, un desmantelamiento cada vez más claro, de lo que fue en su día una seguridad social que era la envidia de otros países, unos recortes en educación dignos del franquismo católico más intransigente y un largo etc. que aun tiene que venir. Ante este panorama no hay más remedio que tirar el sistema abajo, modificando la constitución para que dentro de unos años no nos vuelva a pasar lo mismo.
PUNTO 1: Inmediata separación del estado de los poderes:
Judicial -Es vergonzoso que los políticos nombren a magistrados de cualquier tipo de tribunal.
Religioso –El estado no debe de interferir en las creencias religiosas de los ciudadanos, por lo tanto no debe de subvencionar ni tener trato de favor con ninguna.
Económico – El estado no debe de depender del favor de la banca privada para el desarrollo de sus funciones, evitando convertir la relación con el poder financiero en un dar y recibir favores.
PUNTO 2: Ningún ciudadano que haya ejercido la política en los últimos treinta años podrá presentarse en próximas elecciones. –Es necesario limpiar el panorama político español, solo recordar que la mayoría de los políticos actuales aun vienen de la época franquista, necesitamos savia nueva que con ideas nuevas rejuvenezcan la forma de ejercer la política en nuestro País.
PUNTO 3: Sustitución de los actuales ministros por Gestores de las diversas áreas del estado, vivienda, educación, sanidad, hacienda etc., salidos de las universidades, en vez de los políticos actuales. — Es decir cualquier ciudadano Español que aspire a tener el honor de ser MINISTRO del gobierno, (debería ser un honor ser ministro de los todos los españoles) tendrá que cumplir unos requisitos mínimos.
1.-Licenciatura de acuerdo a sus aspiraciones políticas de futuro (si no existe se crea). No podemos seguir consintiendo, que un ministro del gobierno Español, por ejemplo del ejercito, no sepa ni cuantos botones tiene un guerrera, o que un ministro de la vivienda sea incapaz de distinguir el hormigón normal del armado.
2.-Doctorado en la materia inherente al desarrollo de su función pública. Si alguien aspira a ser ministro de la vivienda, tendrá que tener la licenciatura obligada y por lo menos un doctorado en la materia, de esta forma nos aseguraremos como mínimo, que este ciudadano si llega a ministro tiene la formación académica suficiente para ejercer el cargo.
3.-Un periodo mínimo, variable de ocho a diez años, de permanencia en el ministerio al cual se aspira a ser ministro. Evitando de esta forma, que ciudadanos sin la adecuada experiencia y formación, lleguen a ser ministros.
Es decir la eliminación de la actual forma de nombrar a los ministros, y a una casi infinita cantidad de cargos publico de carácter político: delegados del gobierno, directores generales etc., fiando a su capacidad y a la suerte el correcto ejercicio de su función pública. Conseguir gestores profesionales, no ciudadanos de dudosa capacidad que han hecho de la política su profesión. Por supuesto, que para cada cargo intermedio, subsecretarios, secretarios, directores generales, presidentes de autonomías, de diputaciones, alcaldes regidores y un largo etc., el nivel de exigencia seria el mismo, como mínimo la licenciatura de nueva creación y un número de años de ejercicio de la profesión, Con esta medida se pretende evitar que amigos, familiares o conocidos de algún alto cargo lleguen a los puestos de poder ejecutivo sin la formación humana y académica necesaria para realizar tal función.
PUNTO 4: Modificación del actual sistema electoral. ¬— El actual sistema electoral, a todas luces, injusto y anticuado, deberá ser sustituido por unas elecciones directas a ministro, es decir los ciudadanos elegiremos a nuestros ministros, que independientemente de su ideología política, cumplan los requisitos mínimos (anteriormente mencionados) para poder optar al cargo. Ya no se votara por tanto a un determinado partido político o a secretario general que lo represente, sino a una variedad de ciudadanos que cumplan con las condiciones mínimas necesarias para presentarse como candidatos a los distintos ministerios. Sera por supuesto responsabilidad del ciudadano, leer con detenimiento los diversos programas electorales presentados y votar en conciencia al que más le represente. Los vencedores serán por mayoría simple, es decir sin normas de proporcionalidad, el que más votos consiga será elegido nuevo ministro para un ministerio en concreto.
De entre los ministros electos, ellos elegirán a un coordinador como primer ministro, si lo consideran necesario, como simple coordinador. Estos ministros tendrán durante seis años la posibilidad de implementar sus programas electorales, entendiéndose, por supuesto, que estos son vinculantes, es decir si no cumplen con lo expuesto en su programa, un tribunal expresamente nombrado para tal cometido se lo reclamara y le podrá obligar a poner su cargo a disposición del coordinador general o primer ministro.
Estas son a grandes rasgos mis propuestas para cambiar el lamentable panorama político español actual y hacerlo avanzar hacia una democracia más real y participativa.

En Valencia a 1 de Septiembre de 2012
Rafael Bertomeu Amorós

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *