La magia del sentimiento cofrade.
Publicado por rafagutierrez, Posteado enOpinión
Ahora que ha empezado la cuaresma es un buen momento para hacer referencia a la tradición mágica llena de: sentimientos, oración, música, arte, colorido y belleza que se llama “Semana Santa”.
Y no puedo comenzar sin decir que en Granada hay muchos enclaves cofradieros llenos de singular belleza.
En ellos: lo empinado de sus calles, la magia de su entorno, la grandeza de sus monumentos, hacen que se realce la peculiaridad del transcurrir cofrade.
Hay enclaves de tanta grandeza emocional: que parecen fusionarse con la realidad de las cofradías, que parecen “hermanarse” con sus vivencias.
Considero que en Granada la falta de cofrades -¡se ve que no son suficientes!- hace que no se aproveche debidamente la belleza de los contrastes en el discurrir cofradíero.
Por otro lado el valioso engranaje de su Semana Mayor lo potencia sobradamente el majestuoso barrio del Albaicín.
El Albaicín cofrade es de una gran singularidad; difícil es encontrar un entorno de tanta belleza
para que por el discurra el paso de las Hermandades.
Además en esos lugares la fisonomía del día es distinta a la fisonomía de la noche. Aquí, en Granada, la luna y las estrellas también en muchos momentos forman parte de la comitiva y nos acompañan en ese pasear contemplativo de las sagradas imágenes.
Un rincón, una esquina, una cuesta, unos escalones, un empedrado difícil, una panorámica que deleita nuestros sentidos, una iglesia llena de encanto, una torre, un mirador que en tantas ocasiones nos cautiva con un sinfín de emociones. También nos acompaña el agua que corretea en el arroyuelo, el convento milenario, la posada por la que han pasado ilustres de
todas las culturas y de todas las razas y condiciones. La belleza de los árboles llenos de ese encanto primaveral que nos deleita, estimula nuestros sentimientos y nos hablan también de años y años de historia.
La carrera del Darro da tal belleza a la fisonomía de una cofradía, a su procesionar sereno y brillante, que considero que el paso por allí es un grato y distinguido
privilegio, por haber conseguido aquel lugar de ensueño aunar tantos y tan excelentes encantos.
La Alhambra que siendo mora, cada año, recibe el bautizo de la fe de Cristo, cuando por allí, en sublime austeridad, pasa el cortejo. Es quizás por ello por lo que lo hace en plenitud de armonía, en un transcurrir lento y pausado, solemne; lo hace con el lamento del dolor en el alma de sus fieles devotos.
El Darro, aquí nos ofrece otro contraste de vivencias vivificadoras: el agua a su paso, limpia y cristalina, deja la delicia de un ruido tenue, un ruido delicado y que nos llena de paz; los puentes y la maravilla de ancestral hermosura que nos dejan en aquel paraje; y los pajarillos que revolotean y emiten con su picotear un signo de distinción natural.
Aquí en este entorno del Albaicín todo es grandioso, todo nos llama a vivir con intensidad este tiempo de cuaresma y semana Santa.
En este relato he descrito la maravilla del paisaje; pero en este entorno hay una maravilla mayor: la del espíritu, la del alma que en estos días vive la pasión de Cristo, la del alma que se pone frente a Jesús y entabla con Él un intenso diálogo de amor.
Por lo tanto aprovechemos estos días para que el señorío, humano y divino, de Jesús enternezca nuestro corazón y nos haga vibrar y encaminar nuestra vida definitivamente hacia la grandeza sinigual del verdadero y autentico amor.










Decir que todo el país esta patas arriba es un todo evidente, pero si hay un rincón en el marco geográfico del Estado que haya sufrido en su territorio la máxima severidad de los desmanes devastadores del bipartidismo del PP y PSOE, no hay duda que hemos de apuntar hacia el vapuleado ayuntamiento de Fene, pues ese enclave municipal de la Galicia septentrional a pesar de reunir las condiciones óptimas para tener garantizado su futuro y resuelta en gran medida la crisis con la solvencia debida, como consecuencia del cúmulo de atropellos inflingidos a su estructura productiva por ambas formaciones políticas, este Ayuntamiento contra todo pronóstico fue situado en la antítesis de la racionalidad, hasta el extremo, de llevar 35 años colmando el esperpento de disponer de un astillero para no hacer barcos.
Por eso, cuando los llamados a regir nuestro destino lo hacen de espaldas a la realidad cotidiana con reincidente proceder, el resultado no puede ser otro que la frustración colectiva, y si la situación creada como es el caso, excede socialmente los límites de lo llevadero, cuando eso ocurre y se ha sobreexcedido todo margen de confianza, no queda otra que poner freno a la continuidad del perjuicio apostando por el recambio y desalojando del poder a los directos responsables de la situación para vitalizar la democracia y transformar el mapa político con la finalidad de convertir la mayoría social en mayoría política.

