Cartas al Director

Tu voz en la Red

Daily Archive: junio 6, 2013

jueves

6

junio 2013

0

COMMENTS

ESPAÑA. SUBVENCIONES. CONGRESO DE LOS DIPUTADOS. ARTURO FERNÁNDEZ. JUAN SEGOVIA. (Del Libro” España de haber dos… sería para emigrar y no volver”)

Publicado por , Posteado enOpinión

Uno no se imagina que aquellos que han de dirigir la Nación empinen vaso. O el codo puesto a suponer. Lo cual ante el descubrimiento; hace que el ciudadano se preocupe. ¡El alcohol para conducir…! No es bueno.

¡Ahora se explica lo beoda que anda; la Nación Española!

En doble agravante…

La bebida alcohólica de sus Señorías está subvencionada y sale de los dineros de todos.

Los secos de trabajo que no ven ni agua; tendrían que mal decir, del día que en las urnas aceptaron el voto. No habiendo día en que no salga a relucir nueva estafa.

Las tertulias agonizan; pero se debe a los muertos que en ellas aparecen.

Forman parte de la miseria que se ha apoderado de España.

El Señor Arturo Fernández (por los muchos intereses de los que tendrían que pedirle cuentas) abogó por las subvenciones. En comidas y bebidas para los Diputados.

Con fortuna (que a decir de tertuliano consciente) tuvo que oírse lo que no está acostumbrado a escuchar.

– ¡Se trata…! De una competencia desleal hacia Bares y Restaurantes de la zona. ¡Que lo paguen de su salario! Se llame Periodista, Personal. Invitados o Señorías

El apoyo incondicional al Señor Fernández se lo iba a dar Juan Segovia en lo que también se adjudica. Muy en todo; contra la derecha. Atascado en la burbuja inmobiliaria y poco más… Forma parte de los nuevos alevines del PSOE.

Comer a cuenta de…

Beber a cuenta de…

Alojarse en cuenta de…

Prebendas a cuenta de…

Salarios de Jauja… a cuenta de…

Y siempre resulta que nos encontramos con la respuesta… Pagan los mismos. Los del salario único.

Lo obsceno del caso es que en ello estén metidos sindicatos, partidos, sectas (el agresor del soldado de París es miembro de una secta; a la que en tiempos de Rodríguez Zapatero le fueron concedidos 90.000€).

Las llamadas ¿Subvenciones?

¡Gangrena!

El obrero paga por entero comida, bebida y el cupón si le apetece. Llegado el destape (bien calladito se lo tenían) debería plantearse el Estado al que tanto han desguarnecido; solicitar la devolución de lo inapropiado.

“No es de recibo la abundancia de una casta y la pobreza del resto”

Carmen Amigó y Pérez-Mongay



jueves

6

junio 2013

1

COMMENTS

CARLOS MARCÓN. UN PINTOR ARTISTA DEL COLOR. PINA DE EBRO –ZARAGOZA- ESPAÑA.

Publicado por , Posteado enOpinión

La tarde del 4 de junio de este 2013 lleva acompañada triste noticia. Carlos Marcón Arasa. Pintor del color y la luz dejaba Pina de Ebro para marchar al infinito que llaman de los justos.

Su cariñosa atención y amabilidad iban parejas a su Obra. Su Estudio es a la vez Museo. Y digo lo es porque un Artista marcha (como él lo ha hecho en juventud tenía cincuenta y un años) pero deja de su alma la Obra.

La preocupación por lo humano me llevó a decir ¡Que mal lo has tenido que pasar Carlos; a sabiendas que el libro de tu vida iba completando página y lo haces en juventud!

Conocida la causa; cierto que te lo puso difícil la indeseada que trajo de su mano a la parca.

La distancia en kilómetros no ha querido que tu marcha me fuera indiferente. Sabes que no hay cantidad sino amistad. El alma generosa del joven Agustín; quiso compartir el anuncio de tu ausencia conmigo y Pina nos recibió para despedirte.

¡Dicen por creencia! Que solo se trata de un ¡hasta la vista! Ya que un día volveremos a encontrarnos para compartir pinceles.

Zaragoza. Nueva York. Italia. París. Portugal. Holanda. Madrid. Barcelona. Huesca. Caspe. Albacete. Tarazona. Jaca. Ejea de los Caballeros son Ciudades. Lugares entre los muchos a los que te acercaste con tu universo de color.

A la tarde siguiente la del 5 de junio, Pina de Ebro estuvo allí. Contigo.

Próximo. Casi a la Iglesia; quedó tu Ghetto. Bandeja de exposición para Pintores donde incluida llevaba la sonrisa de tu tarjeta de visita.

¿Dónde tu paleta de Pintor Carlos?

Ella reclama los dedos de tu ausencia.

Carmen Amigó y Pérez-Mongay